La Constancia en el Propósito

Como dije en post anterior, y que daba comienzo a esta serie sobre W. E. Deming, dedicaremos unos días a hablar de los principios para la gestión de Edwards Deming. Y empezamos hablando del primero de los puntos: La constancia en el proposito.

¿Qué es la constancia en el propósito?

Parafraseando a Deming, hay dos tipos de problemas en una empresa: 1) los problemas de hoy y 2) los problemas de mañana (claro, estos solo importan si la empresa piensa seguir en el negocio dentro de unos años). Muchas veces el agobio de los problemas de hoy hacen que nos olvidemos de resolver los problemas del futuro. Y justamente estos últimos son los realmente importantes y ocuparse de ellos de forma prioritaria es lo que Deming llamaba la constancia en el propósito. Su ausencia, o lo que es lo mismo, olvidar centrarse en los problemas del futuro para ocuparse solo de los del presente, es lo que Deming llamó la primera enfermedad mortal que aflige a las compañias del mundo occidental.

El dividendo del próximo trimestre no es tan importante como la existencia de la compañía dentro de 10, 20 ó 30 años.

(…)

La enfermedad paralizante: falta de constancia en el propósito. La mayor parte de las empresas americanas están dirigidas mirando al dividendo trimestral.

– W. E. Deming “Out of the Crisis”

¿Y por qué es más importante ocuparse del largo plazo que del corto?

Porque la pregunta no debe ser si el próximo trimestre tendré beneficios o no, si no si los tendré dentro de 5 ó 10 años (aquí las mentes de muchos que lean esto habrán hecho “crack”). Pues sí, así es. Aunque pueda parecer totalmente contraintuitivo y desde luego contrario a lo que nos han enseñado, el beneficio a corto plazo solo llega si nos centramos en el beneficio a largo plazo. ¿Por qué? Deming lo aclara. Porque “es mejor proteger la inversión trabajando de forma contínua en la mejora de los procesos, el producto o el servicio, que harán que el cliente vuelva otra vez”

Esta es la clave!: que el cliente vuelva otra vez. Eso es lo que da beneficios a una empresa. Así pues, el pasaporte más rápido a la quiebra es olvidar el largo plazo, no tener constancia en el propósito. Desgraciadamente, lo vemos más de lo que nos gustaría. Fijate en este ejemplo que da el propio Deming:

Caso real que cita Deming, como ejemplo que destruye la planificación a largo plazo y con ello la constacia en el propósito:

-Un banquero a su cliente: “Jim, no es este el momento de hablar de calidad y del futuro. Este es el momento de reducir los gastos, cerrar plantas, reducir las nóminas”-.

Por tanto, debemos preguntarnos: “La Junta de Administración y el Presidente, ¿se dedican a obtener beneficios rápidos o a implantar la constancia en el propósito?”

Ahora sí, priorizar el largo plazo sobre el corto plazo, requiere esfuerzo. Una clave es la innovación:

La innovación, base del futuro, no puede prosperar a menos que la alta dirección haya manifestado un compromiso inquebrantable con la calidad y la productividad.

– W. E. Deming

De nada sirve todo el esfuerzo si la alta dirección no está comprometida, y de forma inquebrantable, con la calidad y la productividad. Por ejemplo, la forma más directa para eliminar cualquier mejora, ya sea en calidad, en productividad, o en cualquier otro ámbito es despedir a las personas como consecuencia de una mejora.

La alta dirección debería publicar una resolución diciendo que nadie perderá su trabajo por contribuir a la calidad y a la productividad.

– W. E. Deming

Articulo del Dr. Yoshi Tsurumi en el New York Times el 1 de mayo de 1983, citado por W. E. Deming en “Out of the Crisis”:

“Parte de los problemas industriales de América es el objetivo de los directores de las corporaciones. La mayoría de los ejecutios americanos creen que están en el negocio para hacer dinero, no para dar productos y servicios… El credo japonés de las corporaciones, por otra parte, consiste en que una compañia debería ser el proveedor más eficiente del mundo para el producto o servicio que ofrece. una vez que se ha convertido en el rector del mundo y sigue ofreciendo buenos productos, aparecen los beneficios.”

Y para dejarte algo sobre lo que pensar, te dejo esta cita de Robert B. Reich. “La próxima frontera americana”, citado por W. E. Deming en “Out of the Crisis”:

“Los negocios sobre el papel son a la vez la causa y la consecuencia de la titubeante economia americana. (…) Al mismo tiempo, la implacable carrera hacia los beneficios a corto plazo ha desviado la atención y los recursos del dificil trabajo de transformar la base productiva. Esta ha retrasado la transición que tiene que tener lugar, y ha hecho que el cambio sea más dificil en el futuro. De este modo, los negocios sobre le papel poseen una calidad autoperpetuante que, si no se controlan, llevará a la nación a un declive mayor.”

Estaré encantado de escuchar tu opinión. Nos leemos en los comentarios.

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2 pensamientos en “La Constancia en el Propósito

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